El hombre cría canarios hace más de cinco siglos. Los primeros “Serinus canarius”, fueron descubiertos en las Canarias por navegantes en el año 1402 y llevados al continente europeo, donde comenzaron a ser criados en cautiverio a partir del año 1478.

En 1709 se publicó el primer libro, el autor fue HERVIEUX de CHANTELOPU, encargado del aviario de Duquesa de Barry.

Establecer una comparación entre las variedades relacionados por Hervieux y los pájaros actuales en algunos casos no es tarea fácil. Si analizamos las comparaciones hechas por varios autores verificaremos concordancia en general, y en otras divergencias. Lo que se puede garantizar es que existían en 1709 canarios verdes, canelas, blancos, amarillos y unos pocos de ojos rojos supuestamente. En las 29 variedades estaban incluidos los pájaros pintados y el factor intenso que ya se hará presente.

La canaricultura de color surgió al inicio del siglo con la aparición de la mutación Ágata. Estos mutantes nacidos en el criadero de canto clásico de HELDER en Lee Waarden, Holanda, fueron denominados ASH GRAY. Surgieron de un casal de pájaros verdes, y eran hembras.

Realizando cruzamientos por consanguinidad se fijó la mutación, dando origen al gran número de mutaciones que después surgieron.

En 1908, en el criadero de la Sra. Lee en Matinborough, en Nueva Zelandia, surgieron los blancos de un casal de amarillos nevados. Cómo ya existían los blancos dominantes con incrustaciones amarillas, a estos se los llamó RECESIVOS. Posteriormente, fue verificado que estos ejemplares no sintetizaban vitamina A.

Al Dr. Duncker se debe el primer trabajo sobre genética de canarios de color y los estudios para la producción de un canario de color de fondo rojo, utilizando los híbridos de canarios con el Tarín de Venezuela.

Los esfuerzos sistemáticos para criar un canario de color de fondo rojo tuvieron inicio alrededor de 1926.

En Alemania el Sr. Dans, de Konigsberg, después el Sr. Marten de Lotzen, fueron los primeros en intentar obtener pájaros de color rojo de fondo.

A pesar que Dans fue el pionero, el método sugerido fue del Dr. Duncker. El trabajo se basaba en las siguientes consideraciones teóricas

· El canario no posee el factor rojo en su patrimonio genético, consecuentemente, gen o genes que produjeran la pigmentación roja de otros pájaros deberían ser transferidos al canario.

Esto implicaba hibridaciones y la producción de un híbrido fértil, el pájaro utilizado fue el Tarín (Spinus Cuculatus) macho, un pequeño pájaro con el cuerpo de color rojo vivo, cabeza, alas y cola negras con barras rojas en las alas.

El híbrido obtenido, era muy apreciado en Venezuela, México y Cuba, y tenido como fértil.

De acuerdo con Duncker el Tarín, no tenía amarillo en su código genético. Así el cruzamiento sería entre un pájaro que poseía el amarillo con otro de composición contraria. Los híbridos así obtenidos recibían un factor amarillo y otro rojo dando como resultado un ejemplar de color “acobrado”.

El cruzamiento entre dos híbridos, podría producir un pájaro con características del canario con el color del Tarín

Las hembras híbridas eran todas estériles y el procesos tuvo que ser modificado utilizándose nuevamente canarias con los machos F1.

Duncker preconizó entonces canarias blancas dominantes en la esperanza de que el factor blanco dominante enmascarase el amarillo y no tuviese efecto sobre el rojo. El esperaba híbridos rojos y naranjas y fueron obtenidos híbridos cobres y grises de ambos sexos, pues el factor blanco dominante enmascara tanto el rojo como el amarillo.

En una tercera tentativa, se cruzaron con hembras blancas recesivas con la esperanza que a ejemplo de los cruzamientos con amarillos, surgiesen ejemplares rojos portadores de recesivo. Este cruzamiento fue hecho por A.K.GILL en el año 01933 y los resultados fueron desalentadores. Los machos F1 eran cobres y las hembras eran agrisadas como las hembras del Tarín.

Las hembras F3, ya se mostraban fértiles y con trabajo de selección consiguió reunir, después de más de 10 años, los genes que permiten la asimilación del rojo y los pájaros actuales, que con la alimentación apropiada, consiguen obtener tonalidades de color rojo bien vivas.

De los cruzamientos entre ejemplares de factor rojo surgieron hembras blanquecinas con zonas de lipocromo idénticas a las hembras del Tarín. Así surgieron los mosaicos en los años 40. En un trabajo con criterios de selección y la introducción de pájaros Gloster por los italianos en los planteles mosaicos se condujo a la obtención de los mosaicos nuevo tipo , donde el macho y la hembra presentan características bien definibles y por ende dimorfismo sexual.